Para qué sirve el automático
El automático, o interruptor termomagnético, protege el cable de un circuito. Corta cuando pasa más corriente de la que ese cable soporta sin calentarse. Por eso cada circuito tiene un automático de una capacidad distinta, según la sección de su cable.
Si el automático no cortara, el cable se calentaría dentro del muro hasta dañar su aislación. Esa es la razón por la que nunca hay que reemplazarlo por uno más grande «para que no se salte».
Las dos causas posibles
- Sobrecarga. Hay demasiados equipos funcionando en el mismo circuito: estufa, hervidor, microondas y secador de pelo juntos. El automático tarda un poco en cortar, porque el exceso es moderado.
- Cortocircuito. Dos conductores se tocan por un cable pelado, un enchufe quemado o un equipo dañado. El corte es instantáneo, a veces con un chispazo.
Cómo averiguarlo en la casa
- Desenchufa los equipos del circuito que cortó y vuelve a subir el automático.
- Si se mantiene arriba, enchufa los equipos de a uno. Si salta con uno en particular, pruébalo en otro enchufe: el problema probablemente es ese equipo.
- Si salta cuando se juntan varios equipos, es sobrecarga: reparte los consumos en otros circuitos.
- Si salta sin nada conectado, o apenas lo subes, hay un cortocircuito en la instalación: no insistas y llama a un electricista.
Lo que no hay que hacer
- No pongas un automático de mayor capacidad para que deje de saltar.
- No sostengas el automático arriba con cinta ni lo puentees.
- No sigas usando un enchufe con marcas negras u olor a quemado.
En Talca, donde muchas casas del centro tienen instalaciones antiguas, un automático que empieza a saltar seguido suele ser el primer aviso de que la instalación quedó chica. La solución de fondo es separar circuitos, como parte de las instalaciones eléctricas, o revisar el caso como una falla eléctrica.
